GOD WANTS TO DO GREAT THINGS THROUGH YOU!
GOD WANTS TO DO GREAT THINGS THROUGH YOU!
La Iglesia del Nazareno es una denominación cristiana evangélica, que existe con el propósito de servir como instrumento para el engrandecimiento del reino de Dios, mediante la predicación y la enseñanza del evangelio en todo el mundo. Cada iglesia tiene sus distintivos – prácticas o creencias que los distingue de otros grupos.
Esto puede ser confuso para algunas personas. Dicen, “Si la Biblia es verdad y Jesús es quien reclamó ser, por qué hay tantas iglesias con tantas diferentes creencias?
Somos lo suficientemente optimistas en creer, aún con las diferencias en prácticas y creencias, que la mayoría de congregaciones cristianas están de acuerdo en 90-95 % de las enseñanzas cristianas y las otras 5-10% de las enseñanzas que no acordamos caen bajo la categoría de “distintivos.”
Mientras nuestro nombre origina de Jesús de Nazaret, quizá se pregunte, ¿qué significa ser un Nazareno en el día de hoy?
No somos bautistas, pero como ellos, creemos en llamar a la gente al arrepentimiento y de testificar de una nueva vida en Cristo Jesús mediante el bautismo.
No somos presbiterianos, pero como ellos, creemos en el poder de la predicación de la palabra de Dios para traer cambio en las vidas de las personas.
No somos luteranos, pero como ellos, creemos en la salvación mediante Jesucristo, en la autoridad de las escrituras, en la salvación mediante la fe y en la salvación como regalo de la gracia de Dios.
No somos carismáticos. No hablamos en lenguas en nuestros servicios. Pero como los carismáticos, creemos en el don del Espíritu Santo quien les da a las personas el poder de vivir una vida conforme a la voluntad de Dios y de hacer una verdadera diferencia en el mundo.
No somos episcopales, aún cuando Juan Wesley fue anglicano por toda su vida. Pero como los episcopales, tomamos la alabanza y adoración seriamente. Solo somos menos formales en nuestros servicios.
No somos Cuáqueros o Moravianos. Pero como estos grupos pietistas, creemos en vivir una vida cuidadosa que le testifica a un mundo que esta observando que pertenecemos a la familia de Dios.
No somos metodistas unificados, aunque nuestras raíces vienen de la tradición metodista que nació del movimiento de avivamiento de Juan Wesley en los 1700’s. Tenemos buena relación con los metodistas pero como organización estamos separados por razones históricas.
Somos una gente amigable y cariñosa quienes desean, con la ayuda de Dios, vivir vidas santas que le rinden honor y gloria al Señor. En estas palabras, nuestra teología se define como “¡JESÚS ES SEÑOR!” Consideramos la Biblia como nuestra fuente de dirección en nuestra adoración y estilo de vida.
Nuestras enseñanzas se centran en la vida cotidiana con sensitividad en las necesidades y preocupaciones de los demás. Le damos oportunidad a la gente que pongan su fe en practica a través de las diferentes avenidas de servicio.
Nos sentimos honrados tomar nuestro lugar entre los mucho que se llaman cristianos. Nos reímos y lloramos juntos, nos regocijamos y nos apenamos juntos, crecemos juntos y caminamos juntos en fe. Somos una familia para todos los que aman a Jesús el Nazareno.
Queremos que sepas que hay un lugar para ti en la Iglesia del Nazareno Esperanza Viva.
Ven a ver!
A fin de que mantengamos nuestra herencia dada por Dios, la fe una vez dada a los santos, especialmente la doctrina y experiencia de la entera santificación como segunda obra de gracia, y también para que cooperemos eficazmente con otras ramas de la iglesia de Jesucristo en expandir el reino de Dios, nosotros, los ministros y los miembros laicos de la Iglesia del Nazareno, en conformidad con los principios de la legislación constitucional establecida entre nosotros, por la presente ordenamos, adoptamos y publicamos como la ley fundamental o Constitución de la Iglesia del Nazareno, los Artículos de Fe, El Pacto de Conducta Cristiana y los Artículos de Organización y Gobierno que aquí siguen, a saber:
ARTÍCULOS DE FE
I. El Dios Trino
Creemos en un solo Dios eternalmente existente e infinito, Soberano del universo; que sólo Él es Dios, Creador y administrador, santo en naturaleza, atributos y propósito; que Él, como Dios, es trino en su ser esencial, revelado como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
(Génesis 1; Levítico 19:2; Deuteronomio 6:4-5; Isaías 5:16; 6:1-7; 40:18-31; Mateo 3:16-17; 28:19-20; Juan 14:6-27; 1 Corintios 8:6; 2 Corintios 13:14; Gálatas 4:4-6; Efesios 2:13-18)1
II. Jesucristo
Creemos en Jesucristo, la Segunda Persona de la Divina Trinidad; que Él eternalmente es uno con el Padre; que se encarnó por obra del Espíritu Santo y que nació de la virgen María, de manera que dos naturalezas enteras ...
Pastor Principal de Esperanza Viva Campus
Pastor Sam Montanez es originario de Santurce, Puerto Rico. Ha sido parte de Harrisonburg desde 2002, es el plantador de la Iglesia Nazarena ...
Pastora Administrativa
Felicidad es originaria de Panamá y es parte de la comunidad de Harrisonburg desde el 2002. Felicidad es un Presbítero ordenado por la Iglesia ...
Directora del Ministerio de Alabanza
Amanda es originaria de San Juan, Puerto Rico y ha sido parte de nuestra iglesia desde 2002. Ha sido vocalista de varias bandas de alabanza y adoración ...
Pastora Ministerio de niños
Julie se graduó de Eastern Nazarene College, donde estudió Religión. Se mudó de Moultonborough, New Hampshire al Valle de Shenandoah en el otoño ...
Pastor Ministerio de Jóvenes
Pastor Chris es originario del Norte de Virginia con antecedentes de Honduras y ha vivido en los Estado Unidos toda su vida ...
La Biblia nos dice que el camino a Dios es Jesús y solo por medio de Él llegamos a conocerlo. Para comenzar una vida con Dios uno tiene que reconocer a Jesús como el camino, la verdad y la vida. Juan 14:6-7—”Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí. Si ustedes realmente me conocieran, conocerían también a mi Padre”.
Jesús no solo es El camino hacia Dios, Él es la imagen de Dios. Para conocer a Dios tenemos que conocer a Jesús. Colosenses 1:15 “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación”.
Al aceptar a Jesús, Dios nos hace sus hijos. No es por nacimiento humano que somos hijos de Dios, sino por un nacimiento divino o espiritual. Como humanos somos criaturas de Dios. Pero el derecho de ser hijo de Dios solo le pertenece al que lo recibe en su corazón.
Juan 1:12 “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Éstos no nacen de la sangre, ni por deseos *naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios”.
Uno recibe a Jesús cuando reconoce su necesidad de Dios. Cuando reconocemos nuestra falta y entendemos que solo por Jesús se rompe el ciclo del pecado, llegamos a recibirlo. Jesús murió en la cruz para que nosotros pudiéramos acercanos a Dios. Como seres humanos hemos cometido muchas faltas. El pecado nos separa de Dios. Nosotros no podemos romper esa tendencia, por más que tratemos no lo podemos lograr. El pecado merece castigo. Pero Dios, por su gran misericordia, permitió que Jesús tomara el castigo del pecado en nuestro lugar haciendo posible para nosotros acercarnos a El. Romanos 3:23 y 6:23 “…pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios… Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor”.
1 Corintios. 15:3-4 “Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, que fue sepultado, que resucitó al tercer día según las Escrituras”.
Uno comienza una nueva vida con Dios al confesar y creer en Jesús con todo el corazón.
Romanos 10:9-10 “…si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo *levantó de entre los muertos, serás salvo.10 Porque con el corazón se cree para ser *justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo”.
Para mantener su nueva vida con Dios le recomiendo que tome los siguientes pasos:
Comience a leer la Biblia. Le recomiendo que empiece en el evangelio de Juan en el Nuevo Testamento.
Asista a la iglesia cristiana donde pueda congregarse, recibir apoyo y continuar su crecimiento en Dios.
Ore todos los días. Converse con Dios e invítale a ser parte de cada área de tu vida.