El nombre de nuestro ministerio nació del acróstico de nuestro deseos de Amar, Ministrar, Invitar, Guiar, Apoyar, Servir a las mujeres de nuestra comunidad para que así lleguen a conocer a Jesucristo. Creemos en desarrollar los dones espirituales que el Espíritu Santo nos regala para ponerlos en practica y ser de bendición para nuestras familias.